
Queríamos realidad. Todos y cada uno de nosotros. He leído el manifiesto infrarealista en periodos de treintaitres minutos (así se escribe amigos) y ayer vi la foto del conejo tantas veces que he soñado con el otro lado del espejo. La otra cara de la moneda, como dice la foto en mi Flickr. Queríamos realidad, digo. Y revolución. Y miradas en los bares. Y rondas gratis. Y días de veintiocho horas. Y sexo sin condón. Y drogas baratas. No sé si alguna vez tendremos algo de esto, pero tenemos un pacto: escribiremos nuestro propio manifiesto cada día, en servilletas de bar y lo llamaremos “Gracias por su visita“. Cuando lo leamos, ya sobrios, nos avergonzaremos y lo romperemos en mil pedazos, para poder escribirlo la noche siguiente. Exaltaremos la amistad con tanto entusiasmo que la onda expansiva reventará las marquesinas, los escaparates, las paradas de autobús y las copas de champán en Nuñez de Balboa. Queríamos realidad, digo. Quería realismo. Queríais realidad. Pues esta soy yo. Y eso es lo que hay.
Tags: fotolog, infrarealismo, madrid, manifiesto, metaliteratura, persona, vida, yo




